Albert Hofmann: El Padre del LSD

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En 1938, Albert Hofmann (Enero 11, 1906 – Abril 29, 2008) trabajaba como químico investigador en los laboratorios de la empresa Sandoz en Basel, Suiza, donde comenzó a estudiar las propiedades medicinales de las plantas. Estaba estudiando los compuestos alcaloides del cornezuelo, un hongo que se forma en el centeno.

Este hongo venenoso que crece en el centeno había sido utilizado durante siglos como remedio folclórico para provocar el parto y aliviar los dolores de cabeza. El doctor creía que el cornezuelo podría ser un almacén para nuevos medicamentos, y se dedico a la síntesis de nuevas sustancias químicas de la misma. En 1938, Hofmann había sintetizado el químico 25: Dietilamida de ácido lisérgico. El cual mostró poco efecto en los animales y fue archivado.

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Cinco años mas tarde, en una corazonada – o un “pensamiento peculiar” como dice Hofmann, elabora un nuevo lote. En el proceso, fue vencido por el vértigo. Enviado a casa, “se hundió en un estado de embriaguez no desagradable, caracterizada por una imaginación extremadamente estimulada”.

Al día siguiente, Hofmann concluyo que las sensaciones solo podían haber sido causadas por alguna exposición accidental en su laboratorio, tal vez el LSD. Para estar seguro, el doctor se dio a si mismo una cantidad prudente del químico – 250 millonésimas de gramo. Fue, de hecho, el equivalente a una mega-dosis del componente de la mente, uno de los mas potentes conocidos por el hombre. Albert Hofmann comienza su histórico “Viaje en Bicicleta” de regreso a casa, cuando se percato de que el mundo había cambiado dramáticamente. La pequeña dosis comenzó a mostrar vividos patrones y colores que veía en el paisaje mientras iba camino a su casa. “Todo en mi campo de visión empezó a ondear y a distorsionarse como si se viera en un espejo curvo,” dice Albert Hofmann. “Tenia la sensación de que no me movía del lugar. Iba e iba en bicicleta, pero el tiempo parecía haberse detenido”. Era 1943, y Hofmann estaba experimentando el primer viaje de LSD del mundo.

Por el miedo del momento el investigador químico de 37 años llego a su casa, estaba aterrorizado. El cuarto giraba. Las paredes ondulaban. Su vecino preocupado que le ofreció un vaso de leche, también se había transformado horriblemente. Sentía que se estaba muriendo. Luego de unas horas, la intensidad de la droga experimental que había dosificado así mismo cayo y pudo disfrutar los efectos “fantásticos e impresionantes”. Al día siguiente se sentía maravillado mientras daba un paseo por el bosque … sintiéndose unido con todo su alrededor … ” Una sensación de bienestar y vida renovaba fluyo a través de mi. El mundo era como si fuera recién creado”. Los efectos del LSD no vienen con tanta relevancia a la ciencia. Tales agentes psique-manifestantes o “psicodélicos”, ya eran bien conocidos. La mescalina había sido descubierta a finales de los 1800 y se hizo famosa en 1954 como tema del libro de Aldous Huxley “Las Puertas de la Percepción”. Lo extraordinario del LSD era su poder. Era cerca de 10.000 veces mas fuerte que la mescalina y una pequeña cantidad era suficiente para provocar profundas alteraciones en la conciencia.

Pronto, el LSD causo una revolución en la psiquiatría. Los terapeutas y doctores lo usaban para tratar varias enfermedades mentales, incluyendo la neurosis, psicosis y depresión. Mas de 40.000 personas se sometieron a la terapia psicodélica. Figuras respetadas la consideraron una droga maravillosa y dedicaron sus carreras a la investigación del LSD. Para 1965, mas de 2.000 documentos habían sido publicados, muchos reportes resultaban sumamente positivos en el tratamiento de la ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo y alcoholismo. La visión de Hofmann del LSD como una “medicina para el alma” parecía estar dando sus frutos. El LSD comenzó a filtrarse en la sociedad élite. Artistas, pintores y músicos comenzaron a experimentar con ella en contextos mas flexibles, menos formales. Anaïs Nin, Ken Kesey, Allen Ginsberg y Huxley, todos exploraban su potencial creatividad. Huxley creia que esas drogas dieron a la gente normal el don de una experiencia visionaria usualmente reservada para místicos y santos

El publico se volvió mas y mas curiosa acerca de esta “droga milagrosa”. La auto-experimentación comenzó a incrementarse, en una sociedad frente a la creciente industrialización y la urbanización, la alineación y el aburrimiento, todo el mundo quería renacer. Ya, una contracultura había surgido, para oponerse a la homogeneidad de riqueza-impulsadora de la América capitalista. El LSD fue rápidamente adoptado como el sacramento de este movimiento bohemio “hippie”. En la era de los alunizajes y la exploración del espacio,  fue una herramienta que permitía a un semejante, un viaje metafórico, un atajo hacia la iluminación. A mediados de la época de los 1960 la droga estaba en su auge. Hofmann recuerda aquella vez claramente. “No esperaba que el LSD, con sus insondables, misteriosos, profundos efectos, por lo que a diferencia del carácter de una droga recreativa, volvería a encontrar que en todo el mundo la utilicen como embriagante. La gente tenía la opinión errónea de que bastaría simplemente tomar LSD con el fin de tener tales efectos milagrosos. “El consumo descontrolado condujo inevitablemente a “malos viajes” entre los usuarios recreativos, y Hofmann sólo podía mirar con una mezcla de asombro y consternación”. No lo usaron de la manera correcta y no tenían las condiciones adecuadas.

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Así que no estaban preparados adecuadamente para ello, dice. “Es una experiencia tan delicada y profunda, si se usa de la manera correcta.” Él fue atacado por la duda y la preocupación de que el uso indebido y el miedo de la droga llevaría a que se sacaran de las manos de los investigadores responsables y psiquiatras. ¿Sería LSD – el medicamento que, en ese día de primavera en 1943, vuelve a conectar Hofmann con los encuentros visionarios “profundamente eufóricos” que había experimentado en la naturaleza como un niño – a ser una bendición para la humanidad, o una maldición? Las autoridades concluyeron que era una maldición. En 1966, la droga fue prohibida en todo el mundo. El tratamiento psiquiátrico continuó pero fue estrangulado constantemente por la burocracia y la reputación de LSD como una “droga insana”. Por la década de los 1970, la investigación se había detenido por completo. Hoy en día languidece cerca de la oscuridad, desterrado de los margenes de la ciencia y la sociedad. “El uso incorrecto e inapropiado ha causado al LSD a ser el niño problema,” dice. “La historia del LSD hasta la fecha demuestra ampliamente las catastróficas consecuencias que pueden derivarse de ello cuando su profundo efecto se calculó mal y la sustancia es confundido con un fármaco del placer.” El tomo la droga varias veces. El cree que es solo un medio mas para alcanzar estados de conciencia extraordinarios. “Las técnicas de respiración, yoga, el ayuno, la danza, el arte”, dijo que eran igual de buenos. Se complacía en recordar sus experiencias de la infancia en la naturaleza las cual vinculó con la psicodelia. “LSD provoca una reducción de la capacidad intelectual en favor de una experiencia emocional del mundo. Puede ayudar a rellenar nuestra conciencia con este sentimiento de plenitud y ser uno con la naturaleza.”

Vía Psychedelic Adventure

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