No existe tal cosa como el tiempo – Nunca existió ni lo hará

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Todo existe en el momento presente y es un principio fundamental del universo que muchos de nuestros científicos aún están intentando comprender. El tiempo en realidad no existe y la teoría cuántica lo prueba.

Hay cosas que están más cerca de ti en el tiempo y cosas que están mas lejos de la misma manera en que hay cosas que están más cerca o más lejos en el espacio. Pero la idea de que el tiempo fluye es tan absurda como la sugerencia de que el espacio lo hace.

El problema con el tiempo empezó hace un siglo cuando las teorías especiales y generales de relatividad de Einstein demolieron la idea del tiempo como una constante universal. Una consecuencia es que el pasado, presente, y futuro no son absolutos.

Las teorías de Einstein también abrieron una grieta en la física porque las reglas de la relatividad general (la cual describe la gravedad y la estructura a gran escala del cosmos) parecen ser incomptabiles con las reglas de la física cuántica (las que gobiernan el reino de lo diminuto).

Según la teoría especial de relatividad de Einstein, no hay manera de especificar eventos que todos puedan estar de acuerdo ocurrieron simultáneamente.

Dos eventos que estén ambos en el “ahora” te ocurrirán en diferentes tiempos para alguien que se mueva a una velocidad distinta.

El resultado es una imagen conocida como el universo de bloque: el universo visto desde la imposible panorámica fuera del espacio y tiempo.

Puedes marcar lo que piensas es el “ahora” con un punto rojo, pero no hay algo que distinga ese lugar de cualquier otro, excepto que estas allí. El pasado y el futuro no son más físicamente distinguidos que la izquierda y derecha.

Las ecuaciones de la física no nos dicen qué eventos están ocurriendo ahora mismo—son como un mapa sin el símbolo de “estás aquí.” El momento presente no existe en ellos y por lo tanto tampoco el flujo del tiempo.

Adicionalmente, las teorías de relatividad de Albert Einstein sugieren que no solo no existe ningún único presente especial sino también que todos los momentos son igualmente reales.

Hace unas cuatro décadas, los físicos renombrados John Wheeler, entonces en Princeton, y el fallecido Bryce DeWitt, entonces en la Universidad de Carolina del Norte, desarrollaron una extraordinaria ecuación que provee un posible marco para unificar la relatividad y la mecánica cuántica.

Pero la ecuación Wheeler-DeWitt siempre ha sido controversial, en parte porque agrega un giro aún mas desconcertante a nuestra comprensión del tiempo.

“Uno descubre que el tiempo simplemente desaparece de la ecuación Wheeler-DeWitt,” dice Carlo Rovelli, un físico de la Universidad de Marsella, Francia. “Es un problema con el que muchos teóricos se rompen la cabeza. Puede que la mejor manera de pensar sobre la realidad cuántica sea abandonando la noción del tiempo–que la descripción fundamental del universo debe ser sin tiempo.”

Uno podría decir que cuando tengamos una mejor comprensión de la conciencia tendremos una mejor comprensión del tiempo. La conciencia es el campo invisible y sin forma de energía de infinitas dimensiones y potencialidad, el sustrato de toda existencia, independiente de tiempo, espacio, o ubicación.

Engloba toda existencia mas allá de toda limitación, dimensión, o tiempo, y registra todos los eventos, sin importar cuan minúsculos sea, tales como un pensamiento fugaz. La interrelación entre el tiempo y la conciencia desde la perspectiva humana es limitada, cuando de hecho es ilimitada.

No existe tal cosa como el tiempo.

La solución de Julian Barbour al problema del tiempo en física y cosmología es radical y está simplemente expresada: no existe tal cosa como el tiempo.

“Si intentas agarrar el concepto entre tus manos, siempre se desliza entre tus dedos,” dice Barbour. “La gente está segura de que el tiempo está allí, pero no pueden agarrarlo. Pienso que no pueden agarrarlo porque no está allí en lo absoluto.”

Isaac Newton pensaba sobre el tiempo como un río fluyendo al mismo ritmo en todas partes. Einstein cambió esta visión unificando el espacio y tiempo en una única entidad 4-D. Pero incluso Einstein falló al desafiar el concepto del tiempo como una medida de cambio. En la opinión de Barbour, la cuestión se debe girar sobre su cabeza.

Es el cambio el cual provee la ilusión del tiempo. Canalizando el fantasma de Parménides, Barbour ve cada momento individual como un todo, completo y existente por su propia cuenta. Él llama a estos momentos “Ahoras.”

“Mientras vivimos, parecemos movernos a través de una sucesión de Ahoras,” dice Barbour, “y la pregunta es, ¿qué son? Para Barbour, cada Ahora es un arreglo de todo en el universo. “Tenemos la fuerte impresión de que las cosas tienen posiciones relativas respecto a otras. Mi propósito es abstraer todo lo que no podemos ver (directa o indirectamente) y simplemente mantener esta idea de muchas cosas diferentes coexistiendo al mismo tiempo. Hay simplemente muchos Ahoras, nada más, nada menos.”

Los Ahoras de Barbour pueden ser imaginados como páginas de una novela arrancadas del lomo del libro y lanzadas aleatoriamente contra el suelo. Cada página es una entidad separada que existe sin tiempo, que existe fuera del tiempo. Arreglar las páginas en una manera particular y moviéndolas paso por paso hacen que una historia se revele.

Pero, sin importar como arreglemos las hojas, cada página es completa e independiente. Como Barbour dice, “El gato que salta no es el mismo que aterriza.” La física de la realidad para Barbour es la física de estos Ahoras juntados como un todo.

No hay un momento pasado que fluya hacia el momento futuro. En cambio, todas las diferentes configuraciones posibles del universo, cada posible ubicación de cada átomo a lo largo de la creación, existen simultáneamente. Los Ahoras de Barbour existen todos al mismo tiempo en un vasto reino Platónico que se erige completa y absolutamente sin tiempo.

Nuestra ilusión del pasado surge porque cada Ahora contiene objetos que parecen “registros” en el lenguaje de Barbour.

“La única evidencia que tienes de la semana pasada es tu memoria. Pero la memoria viene de una estructura estable de neuronas en tu cerebro ahora. La única evidencia que tenemos del pasado de la tierra son rocas y fósiles. Pero estos son simplemente estructuras estables en la forma de arreglos de minerales que examinamos en el presente. El punto es que todo lo que tenemos son registros y solo los tienes en este Ahora.”

El tiempo, con esta visión, no es algo que existe separadamente del universo. No hay un reloj corriendo fuera del cosmos. La mayoría de nosotros tendemos a pensar del tiempo como Newton lo hacía:

“Absoluto, verdadero, y matemático tiempo, de sí mismo, y de su propia naturaleza, fluye, sin tener en cuenta algo externo.”

Pero como Einstein demostró, el tiempo es parte de la fábrica del universo. Contrario a lo que Newton creía, nuestros relojes ordinarios no miden algo que es independiente del universo.

La palabra “mecánica” usada en el término “mecánica cuántica” indica una máquina como algo predecible, edificable, conocible. El universo cuántico en el que vivimos, queramos o no aceptarlo, parece ser mecánico y lineal en la superficie pero no lo es.

Probablemente puede ser descrito de mejor manera como una multitud infinita de posibles acciones lineales. Si debemos darle un nombre a este proceso místico, llamémoslo “ecología cuántica” en vez de “mecánica cuántica” porque se construye desde dentro de sí mismo. Todo surge de lo invisible de la misma manera que cualquier organismo vivo lo hace.

En la mecánica cuántica, todas las partículas de materia y energía también pueden ser descritas como ondas. Todas las ondas tienen una propiedad inusual: un infinito número de ellas pueden existir en la misma ubicación. Si un día se demuestra que el espacio y tiempo consisten de quanta, los quanta pudieran todos existir apilados juntos en un único punto sin dimensión.

El actual paradigma mundial predominante es que si algo no puede ser explicado, detallado, analizado, y documentado por procesos de pensamiento científico lineal, entonces es confuso y no tiene sentido. Si tienes una explicación espiritual para la existencia humana, entonces estás loco, estás en tu tierra de sueños.

La mentalidad científica dice que todo en el universo debe tener una explicación, sea ahora o en algún momento en el futuro, únicamente por métodos analíticos científicos.

La ciencia dice:

“En ausencia de demostración científica, no vale la pena discutir. Si no puede ser puesto en una caja con una etiqueta, entonces olvídalo. Averigua en qué caja puedes colocarlo, etiquétalo, luego regresa a nosotros y veremos si estamos de acuerdo.”

¿Puedes ver las limitaciones que esto plantea para el desarrollo humano?

El comportamiento de una partícula cuántica no puede ser explicado en términos de ciencia únicamente, es decir, no puede ser explicado en términos de la mente porque la mente, por su naturaleza, funciona sobre la base de que la realidad consiste de cosas y las cosas pueden ser descompuestas en bits individuales de información y explicadas de una manera mecánica lineal.

Para darte cuenta de lo defectuosa que es esta mentalidad, debes aceptar que este es un mundo relativo y al nivel consciente interactuamos con otros seres vivos y el resto del universo de manera lineal. Esta es la naturaleza de la mente. Debemos ir más allá de la mente para acceder a las respuestas.

Via Peaceful Warriors

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One comment

  1. Math-Update · enero 1, 2016

    Interesante…

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